Enfermedad Cardiovascular y Polución del Aire. Revisión “Estado del arte” de la revista JACC.

Situación actual

La polución del medio ambiente es la causa más importante de muerte prematura evitable e incapacidad en el mundo de hoy. La “Carga Global de Enfermedad” estima que cerca de 9 millones de las muertes totales son directamente atribuibles a todos los tipos de polución ambiental (4,2 millones a la polución del aire del ambiente y 2,9 millones a la polución del hogar).

El material particulado de menos a 2,5 µm (PM 2,5) es el que tiene hasta ahora la mayor evidencia de poner en peligro la salud pública global. Hay otros contaminantes que tienen un rol en la generación de enfermedad como el ozono troposférico, el dióxido de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles. Más del 90% de la población mundial vive en lugares donde se excede los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud en las guías de calidad de aire (nivel anual ≤10 µm/m3), y en algunos sitios de Asia por ejemplo, el 70% de la población convive con valores que triplican esos parámetros.

La contaminación del aire “puertas adentro” es especialmente importante en países de bajos a medianos ingresos donde aún se cocina y calefacciona con leña o carbón. Esto debe sumarse a los efectos de la polución ambiental más asociada a los grandes centros urbanos, las zonas fabriles y con intenso tráfico.  

Efectos cardiometabólicos de la polución del aire

En múltiples estudios alrededor del mundo se observaron las consecuencias sobre el sistema cardiovascular a diferentes concentraciones de PM2,5. En 34 estudios de exposición por un corto plazo a PM2,5 el riesgo relativo de infarto de miocardio aumentó 2,5% por cada 10 µm/m3. Aunque es un incremento de riesgo modesto la exposición ocurre para cientos de millones de personas. Otros trabajos confirman estos hallazgos y observan que los individuos con antecedentes de enfermedad coronaria tienen una particular elevación de su riesgo.  Como era esperable de igual manera se observó un aumento en la incidencia de stroke. El riesgo relativo de hospitalización y muerte por insuficiencia cardíaca también tiene un incremento relativo cada 10 µm/m3 de 2,1%. La exposición aguda a niveles elevados de polución fue identificada como gatillo de arritmias, principalmente fibrilación auricular. Existe un amplio cuerpo de evidencia que implica a la polución del aire en el desarrollo de hipertensión y tanto PM 2,5 como el NO2 predispondrían a resistencia a la insulina y diabetes tipo II.

Los mecanismos de acción de estos contaminantes que actúan muchas veces como interdependientes, se inician probablemente a través de la generación de stress oxidativo en el pulmón y en varios lechos vasculares. Su efecto incluye la disfunción endotelial, inflamación, fenómenos protrombóticos, disbalance autonómico favoreciendo el tono simpático, activación del eje hipotalámico-pituitario-adrenal, y cambios epigenómicos.

Estrategias para mitigar los efectos de la polución ambiental

Una serie de estrategias pueden llevarse a cabo para actuar a nivel comunitario, que van a depender del compromiso de las diferentes organizaciones gubernamentales. Cambiar energías contaminantes por otras renovables de baja polución, promover el uso de vehículos de baja emisión estimulando el transporte activo (caminata o bicicleta), evitar áreas mixtas residencial/industrial, priorizar la investigación que se enfoque en mitigar los cambios climáticos y el riesgo sobre la salud, ocuparse de crear conciencia a través de campañas publicitarias sobre los peligros de la contaminación del aire, entre otras.

¿Podemos hacer algo los médicos asistenciales para ayudar a nuestros pacientes en forma individual?

Algunas de las recomendaciones que se pueden realizar incluyen el uso de máscaras faciales y purificadores en los hogares, evitar desplazarse en horarios pico, cerrar las ventanas si el ambiente exterior se encuentra con altos niveles de contaminación, cambios en los hábitos de vida hacia más saludables como el ejercicio (idealmente lejos de fuentes de contaminación y de los horarios pico de tráfico) y una dieta adecuada y uso de medicación preventiva como estatinas o antihipertensivos. Muchas de estas intervenciones lograron reducir algunos marcadores de riesgo pero falta evidencia para conocer su efecto sobre la sobrevida o la vida libre de eventos.

Comentario

El esfuerzo de la Sociedad Argentina de Cardiología y la World Heart Federation a través del grupo 25 x 25, que creó en nuestro país un día de concientización sobre los efectos deletéreos de la contaminación del aire sobre el sistema cardiovascular, está en primer término orientado a alertar sobre esta realidad a través de la jornada “Corazón Sano en un Ambiente Sano” que se desarrolla el 26 de abril en memoria de la catástrofe de Chernobyl en el año 1986. Nuestra obligación como sociedad científica es promover la divulgación de esta problemática y la producción científica que avale medidas de intervención que no dejen librado a la vulnerabilidad de cada paciente el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular como consecuencia de la polución del aire.

Podemos cambiar nuestro destino. 

Air Pollution and Cardiovascular Disease. JACC State-of-the-Art Review, Rajagopalan S, Al-Kindi SG and Brook RD. J Am Coll Cardiol 2018; 72:2054-70.

Dr. César Berenstein

Dr. César Berenstein

Coordinador del grupo “Objetivo 25 x 25” (S.A.C.), N.C.P.C. de Argentina para la European Association of Preventive Cardiology, Vicepresidente 2° S.A.C. año 2019.
Dr. César Berenstein

Dr. César Berenstein

Coordinador del grupo “Objetivo 25 x 25” (S.A.C.), N.C.P.C. de Argentina para la European Association of Preventive Cardiology, Vicepresidente 2° S.A.C. año 2019.

INSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER

SAC Móvil

¡Descarga nuestra aplicación para navegar nuestro contenido de una manera más fácil y dinámica!