Nuevo fármaco para la insuficiencia cardíaca

Por Alejandra Folgarait

Nuevo fármaco para la insuficiencia cardíaca

La Oficina de Drogas y Alimentos (FDA) de los Estados Unidos aprobó una nueva droga para la insuficiencia cardíaca, una enfermedad que padecen alrededor de 26 millones de personas en el mundo y que es la causa de muerte en 1 de cada 9 norteamericanos.

Conocida hasta ahora como LCZ696, la combinación de valsartán y sacubitril mostró el año pasado que reduce hasta un 20% las hospitalizaciones y la muerte por causas cardiovasculares, comparada con un inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA). Tras su rápida aprobación en la primera semana de julio, el fármaco se venderá en Estados Unidos bajo el nombre “Entresto”.

LCZ696 es la primera droga de una nueva clase de medicamentos (conocidos por la sigla “ARNI”) que suman un inhibidor de la enzima neprilisina a un bloqueante del receptor de la angiotensina. Según el estudio PARADIGM, el nuevo medicamento es superior al enalapril, que constituye actualmente el estándar para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca.

“Es un nuevo fármaco con efecto dual”, señala Hugo Grancelli, jefe de Cardiología del Sanatorio Finochietto. “Por un lado, inhibe la acción de la angiotensina; por el otro, inhibe la neprilisina y, de este modo, incrementa la acción de los péptidos vasoactivos endógenos, favoreciendo la vasodilatación y la eliminación de sodio y agua, e inhibiendo el remodelado inadecuado”, explica el ex presidente de la SAC.

Indicada para pacientes que tienen insuficiencia cardíaca crónica y una fracción de eyección reducida, la nueva droga se deberá administrar dos veces por día en lugar de un IECA o de un fármaco ARB (bloqueante del receptor de angiotensina II). Los efectos adversos más frecuentes de la nueva droga son hipotensión arterial, exceso de potasio en sangre e insuficiencia renal. Además, puede producir angioedema, una inflamación de la capa profunda de la piel que también es un efecto secundario de medicamentos similares.

Impacto cardiológico

Si bien todavía hay que esperar la aprobación de la nueva droga en la Argentina –según el laboratorio Novartis, se presentará a las autoridades de ANMAT en las próximas semanas-, todo indica que el medicamento tendrá un gran impacto en la Cardiología.

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad que tiene muchas causas, entre las que se destacan la enfermedad coronaria y la hipertensión. Los pacientes con insuficiencia cardíaca tienen un corazón que ha perdido fuerza y no puede bombear sangre correctamente, por lo cual tienen una movilidad limitada. La situación de fatiga y dificultad para respirar de los pacientes se agrava progresivamente, hasta que los síntomas se producen incluso cuando están en reposo.

“Durante los últimos 13 años sólo contamos con tres clases de fármacos que reducen la mortalidad de la insuficiencia cardíaca”, reflexiona Arturo Cagide, jefe del Instituto de Medicina Cardiovascular del Hospital Italiano. “La aparición de una nueva droga es una muy buena noticia, no sólo porque aumenta la sobrevida sino porque también mejora las condiciones de vida del paciente”, señala el también ex presidente de la SAC.

“Cuando una droga disminuye la mortalidad en insuficiencia cardíaca, también amplía otros beneficios, como la interacción social, laboral y familiar del paciente. En este sentido, el nuevo fármaco representará un cambio sustancial en el manejo de la insuficiencia cardíaca”, subraya Cagide.

Grancelli coincide. “Han pasado más de 25 años desde la aparición de los inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina, así que la aprobación del LZC696 es una novedad importante en la estrategia farmacológica de la insuficiencia cardíaca”.

“Como todo nuevo fármaco –dice Grancelli-, su empleo en la práctica clínica será progresivo y nos brindará mayor información sobre su tolerancia y seguridad en diferentes subpoblaciones, pero es esperable que suplante a los inhibidores clásicos en el futuro, ya que puede evitar las descompensaciones que llevan a la hospitalización y, también, puede mejorar el pronóstico de los pacientes con insuficiencia cardíaca por disfunción sistólica”.

Para Javier Marino, secretario científico del Consejo de Insuficiencia Cardíaca de la SAC, la llegada del nuevo fármaco marcará un antes y un después en el tratamiento de la enfermedad severa. “Con esta droga, los pacientes con insuficiencia cardíaca y disfunción sistólica pueden vivir más tiempo y tener menos internaciones”, se entusiasma el cardiólogo del ICBA. “Esto es muy importante porque la insuficiencia cardíaca es la primera causa de hospitalización en mayores de 65 años y porque es una enfermedad que está creciendo en el mundo debido al envejecimiento poblacional y a las mejoras en el tratamiento del infarto y otras enfermedades cardiovasculares. Estas intervenciones permiten la supervivencia de muchos pacientes pero también generan más insuficiencia cardíaca”, agrega Marino.

En Estados Unidos, donde hay más de cinco millones de personas con insuficiencia cardíaca, el costo del tratamiento con el nuevo fármaco ya ha generado controversias, porque supera al de los medicamentos genéricos que se usan actualmente para la insuficiencia cardíaca. En la Argentina todavía no se sabe cuál será el costo del nuevo fármaco, pero los especialistas apuestan a que disminuya el precio a medida de que la droga se instale en el mercado.

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