Demora en el tratamiento del paro cardíaco y su consecuencia en la sobrevida de los pacientes.

Resumen: María Marcela Archer
 
Aproximadamente entre 370000 y 750000 pacientes hospitalizados en los E.E.U.U. sufren paros cardíacos cada año requiriendo de resucitación cardiopulmonar , con un sobrevida sanatorial del 30% . Dentro de las causas principales de paro cardíaco durante la internación, en pacientes adultos, se encuentran la fibrilación ventricular y la taquicardia ventricular sin pulso secundarias a alteraciones eléctricas primarias o a isquemia cardíaca. En ambos casos, si el tratamiento con desfibrilación cardíaca es administrado rápidamente la sobrevida de los pacientes mejora
Las recomendaciones señalan que los pacientes con fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso deben ser tratados con desfibrilación dentro de los 2 minutos luego de ser detectado el paro cardíaco.
Para la realización de este estudio se utilizaron datos provenientes del Registro Nacional de Resucitación Cardiopulmonar (RNRCP). Este registro prospectivo, multicéntrico, consecutivo agrupo a hospitales de E.E.U.U. y permite estandarizar los datos acerca de paros cardíacos provenientes de éstos. Se definió al paro cardíaco como la cesación de la actividad mecánica cardíaca determinada por la ausencia de pulso central palpable, apnea y falta de respuesta.
Se incluyeron 369 hospitales que aportaron datos durante al menos 6 meses, entre el 1 de Enero del 2000 y el 31 de Julio del 2005. Se identificaron 14190 casos de paro cardíaco en los cuales el ritmo cardíaco había sido fibrilación ventricular y taquicardia ventricular sin pulso.
La población en estudio se limitó a pacientes internados en unidades de cuidados intensivos.
Se excluyeron pacientes de las áreas de emergencias, quirófanos, hemodinamia y áreas de recuperación luego de procedimientos. También fueron también excluidos los pacientes con cardiodesfibriladores implantables (CDI), aquellos que recibían medicación endovenosa (epinefrina, amiodarona, lidocaína o procainamida) en el momento del paro cardíaco y aquellos cuyos datos médicos, en el momento del paro o de la desfibrilación, no estaban completos o eran inconsistentes. La muestra poblacional fue de 6789 pacientes.
Se definió como desfibrilación tardía a aquella que era realizada luego de los 2 minutos. Asimismo se clasificó a los pacientes según el tiempo del paro cardíaco-desfibrilación en: 1 minuto o menos, 2 minutos, 3 minutos, 4 minutos, 5 minutos, 6 o más.
El punto final primario fue el análisis de la sobrevida al momento del alta. Los puntos finales secundarios fueron: la recuperación de la circulación espontánea durante al menos 20 minutos luego del paro cardíaco, sobrevida a las 24 hs. luego del paro y status neurológico y funcional al alta.
Se analizaron 6789 pacientes que sufrieron un paro cardiaco, provenientes de 369 hospitales; el 69,7% fue debido a fibrilación ventricular y el 30,3% a taquicardia ventricular sin pulso. La media de tiempo hasta el momento de la desfibrilación fue de 1 minuto (rango de <1 minuto hasta 3 minutos). 2045 pacientes (30,1%) recibieron desfibrilación con demora > a 2 minutos. La demora en la desfibrilación se asoció con una menor probabilidad de sobrevida al alta compararada con la desfibrilación a tiempo (22,2% vs. 39,3%). Asimismo se observó una asociación gradual entre el incremento en el tiempo al tratamiento y la tasa de sobrevida al alta para cada minuto de demora. Los factores asociados con la demora en la desfibrilación fueron raza negra, diagnóstico de ingreso no-cardíaco, hospitales pequeños con menos de 250 camas, camas sin monitoreo y paros fuera del horario habitual (5 p.m. a 8 a.m. o fines de semana). La recuperación de la circulación espontánea ocurrió en 4168 pacientes (61,4%), 3372 pacientes (49,7%) sobrevivieron a las 24 hs. luego de ocurrido el paro y 2318 (34,1%) sobrevivió al alta. Entre aquellos pacientes que sobrevivieron al alta, la demora en la desfibrilación se asoció con una mayor probabilidad de tener eventos neurológicos o funcionales (P=0,02).
El 30,1 % de la muestra excedió el tiempo recomendado por las guías, por ende con una menor probabilidad de sobrevida al alta.
Este estudio confirma y extiende los resultados encontrados en estudios previos, si bien muchos de éstos incluían menor cantidad de pacientes, eran más heterogéneos y con limitado número de hospitales. Algunos factores como el horario de ocurrencia de los paros, la disponibilidad de equipos adecuados y la demora en el reconocimiento de la arritmia ventricular señalan la necesidad de personal entrenado. La raza negra estuvo asociada a la demora en la desfibrilación y esto parece indicar disparidad en la accesibilidad de atención médica.
Entre las principales limitaciones del estudio se encuentran: el diseño observacional, la variabilidad y discrepancias en el cálculo del tiempo a la desfibrilación.
Por otro lado, los resultados podrían variar dado que otros hospitales no incluídos en el estudio podrían manejarse de manera diferente.

Delayed time to defibrillation after in-hospital cardiac arrest Chan Paul S.M.D., Krumholtz Harlan M. M.D., Nichol Graham M.D., M.P.H., Nallamothu Brahmajee K., M.D., M.P.H., and the American Heart Association National Registry of Cardiopulmonary Resuscitation Investigators. N Engl. J Med. 2008; 358:9-17