Cardiopatía Isquémica

Variación del perfil lipídico durante los primeros días de la internación en pacientes con síndrome coronario agudo

Daniel Siniawski, Walter Masson, José L. Navarro Estrada, Mauro Giacomini, Guillermo Jaimovich, Florencia Parcerisa, Luciano De Stefano, Patricia Sorroche, Liliana Casañas, Juan Krauss, Arturo Cagide

Introducción
Existen controversias sobre las variaciones temporales en los niveles lipídicos luego de un síndrome coronario agudo (SCA). En nuestro país, la información sobre las características del perfil lipídico basal y la variabilidad de sus componentes luego de un SCA es limitada y no incluye la medición directa de C-LDL ni de apolipoproteínas.

Objetivos
1) Analizar las variaciones en los niveles de lipoproteínas y apolipoproteínas en un grupo de pacientes internados por SCA y 2) describir el perfil lipídico basal y compararlo con el de una población saludable.

Material y métodos
Se midieron los niveles plasmáticos de colesterol total (CT), triglicéridos, C-LDL, C-HDL, ApoB y ApoA al ingreso, a las 18 h y a las 42 h en pacientes internados por SCA. Ningún paciente recibía fármacos hipolipemiantes ni fue tratado con ellos durante las primeras 48 h de la internación.

Resultados
Se incluyeron 31 pacientes (edad media 61 años, 87% hombres, IAM con onda Q 51%, IAM no Q 19% y angina inestable 30%). Las concentraciones de CT, C-noHDL y C-LDL se redujeron significativamente durante la internación (media ± desviación estándar de la admisión, 18 h y 42 h, valor de p): CT (218 ± 53, 206 ± 40 y 194 ± 41; p = 0,005), C-noHDL (180 ± 54, 169,8 ± 40 y 157,6 ± 39; p = 0,01), C-LDL (136 ± 30, 134 ± 33 y 127 ± 37; p = 0,01). Los niveles de ApoB y de C-HDL no variaron en forma significativa. El nivel basal de ApoA correspondió al percentil 5 de una población saludable y se observó un descenso precoz y significativo durante la internación (115 ± 21, 108 ± 18 y 106 ± 3; p = 0,01).
 
Conclusiones
La admisión es el momento más adecuado para evaluar el perfil lipídico basal del paciente con SCA. Los niveles de ApoB se mantuvieron estables y podrían utilizarse como alternativa para seleccionar la estrategia terapéutica. El transporte reverso del colesterol estaba afectado en más del 50% de la población.   
 
REV ARGENT CARDIOL 2010;78:238-244.