In Memoriam

Dr José Gabay

 

Cuando en la noche del viernes 2 de julio me llegó la noticia del accidente de José, el primer pensamiento fue “No puede ser!”. Es un error.
Ninguno de nosotros puede aceptar la partida de José en esta tan temprana etapa de su vida, en momentos cuando la alegría de compartir con él diariamente las cosas cotidianas estaba en la memoria corta de las últimas horas o días.

Tristeza, frustración, impotencia y muchos adjetivos más nos alcanzan a todos, pero mi mensaje hoy es el de recordarlo en los momentos que José disfrutaba a pleno, con sus compañeros y amigos, que en muchos casos, como el mío, éramos ambos.

José venía al hospital a trabajar con una sonrisa, amaba la subespecialidad y como es de común conocimiento, era un técnico excelente y preciso. Pero si algo lo distinguía muy especialmente era su conocimiento de la medicina clínica general y de la cardiología en particular.

Era muy enriquecedor compartir la tarea diaria, para nosotros sus mayores, y para los más jóvenes a quienes siempre transmitió y enseñó la especialidad. He aquí otra virtud a listar, tal como fue su don de enseñanza en una práctica que no admite errores.

Toda la gente de la sala de Hemodinamia amaba a José por sus condiciones médicas, pero más aún por su condición humana y sensible, y la paz y seguridad que transmitía a profesionales pero más aún a sus pacientes. Nuevamente, el trabajo diario apasionaba a José, y sus pacientes, afortunadamente, siempre lo notaron y se lo agradecían.

Al respecto, todos sus compañeros del hospital: administrativos, sala y todos sin excepción, sufrimos mucho su ausencia.

Sus compañeros de la Sociedad Argentina de Cardiología, staff, autoridades, compañeros de proyectos y miembros que concurrían a las sesiones educativas y congresos SAC conocieron del entusiasmo que ponía José para esta Sociedad.

Como Vice-Presidente del CACI, y futuro Presidente, apoyó todas las gestiones realizadas por la Comisión Directiva, como cursos, congresos y en cada proyecto donde se lo requería, participaba y colaboraba con gran profesionalidad y afecto.

Quiero decir algunas palabras sobre el José Gabay no médico. Amaba profundamente a su esposa y a su familia que consistía en primos y tías ancianas que me han hecho llegar el dolor de su ausencia.

Le apasionaban los autos, paradoja del destino.

Disfrutaba del tenis, de la reunión con amigos, de los viajes con distintos destinos y sobretodo en compañía de su esposa y amigos. De la buena comida y un buen vaso de vino. Apreciaba todos los adelantos de la tecnología y siempre tenía el último celular, las maquinitas más modernas.

José: conocerte fue quererte y disfrutar de tu compañía. Todavía duele mucho recordarte, pero llegará el momento en que podamos hablar de anécdotas que nos harán mencionarte con nostalgia pero sin este enorme dolor.

Cuesta mucho despedirme de un gran amigo, por lo que mis palabras terminan aquí.

Dra. Liliana Grinfeld
ExPresidente SAC
ExPresidente CACI