La aspirina en prevención primaria sigue dando que hablar: falta de beneficio en una población general con bajo índice tobillo - brazo.
Aspirin for Prevention of Cardiovascular Events in a General Population Screened for a Low Ankle Brachial Index: A Randomized Controlled Trial.
F. Gerald R. Fowkes; Jacqueline F. Price; Marlene C. W. Stewart; et al.
JAMA. 2010; 303: 841-848.
Resumen: Dr. Gastón Gómez
Introducción: Un bajo índice tobillo – brazo (ITB) es un elemento clínico sencillo que se asocia fuertemente a la presencia de enfermedad arterial periférica, y conlleva un riesgo incrementado de eventos cardio y cerebrovasculares, independientemente de los factores de riesgo clásicos que presente el paciente. Un ITB por debajo de 0,9 puede identificar a una población con vasculopatía periférica subclínica que se podría beneficiar con un tratamiento preventivo.
Objetivos: Determinar la eficacia de la aspirina en la prevención de eventos vasculares en pacientes con un bajo ITB.
Diseño: Se trata de un estudio randomizado, controlado, doble ciego, desarrollado desde abril de 1998 hasta octubre de 2008 que evaluó a 28980 pacientes de ambos sexos de 50 a 75 años de edad, libres de enfermedad clínicamente evidente, reclutados del registro de la comunidad de Escocia. De estos pacientes, 3350 con un bajo ITB ingresaron al estudio, con el objetivo de detectar una reducción del riesgo de eventos del 25% con el uso de aspirina. Las dos poblaciones presentaron similares características (edad, sexo y condición socioeconómica), con solamente un 3 % de pacientes diabéticos en ambos grupos. Se les administró 100 mg de aspirina por día o placebo. Fueron citados a control médico a los 3 meses, al año y a 5 años. El punto final primario fue la combinación de evento coronario fatal o no fatal, accidente cerebrovascular o revascularización. Se establecieron como puntos finales secundarios a la aparición de angina, claudicación intermitente o accidente isquémico transitorio; y la mortalidad de cualquier causa.
Resultados: Luego de una media de seguimiento de 8,2 años, el estudio se detuvo 14 meses antes de lo estipulado debido a la improbabilidad de detectar diferencias en el punto final primario, con un aumento del sangrado mayor en el grupo aspirina. No hubo diferencia estadísticamente significativa entre ambos grupos en cuanto al evento primario (13,7 eventos cada 1000 paciente/año en el grupo aspirina versus 13,3 en el grupo placebo; HR 1,03; IC 95% 0,84-1,27), ni en el punto final secundario combinado (22,8 cada 1000 paciente/año versus 22,9; HR 1; IC 95% 0,85-1,17). Tampoco se observaron diferencias cuando se analizó cualquier causa de muerte (176 versus 186 muertes con aspirina y placebo respectivamente, HR 0,95; IC 95% 0,77-1,16). Cuando se analizaron eventos hemorrágicos que requirieron admisión hospitalaria se observó una mayor incidencia en el grupo aspirina: 34 pacientes (2,5 pacientes/año) versus 20 en el grupo placebo (1,5 pacientes/año), HR 1,71, IC 95% 0,99-2,97. Se produjeron 18 sangrados intracraneales, 11 en el grupo aspirina, de los cuales 3 fueron fatales, y 7 en el grupo control, ninguno fatal.
Conclusiones: Si bien en este estudio la población presentó una menor tasa de eventos que la esperada (población muy sana), en pacientes sin enfermedad clínicamente significativa, la identificación en la población general de un grupo con ITB bajo no justifica su tratamiento con aspirina debido a que no condujo a una reducción de eventos vasculares, presentando un incremento del sangrado.