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Síntesis del artículo sobre el uso de las Imágenes Cardíacas en la Enfermedad de Chagas (JASE – enero 2018)

Creado el 29 mar 2018
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Por el Dr. Ariel K. Saad, Consejo de Eco-Doppler Cardíaco y Vascular de la SAC.

Recommendations for Multimodality Cardiac Imaging in Patients with Chagas Disease: A Report from the American Society of Echocardiography in Collaboration with the InterAmerican Association of Echocardiography (ECOSIAC) and the Cardiovascular Imaging Department of the Brazilian Society of Cardiology (DIC-SBC)

Divide a la enfermedad en fase aguda y fase crónica. En esta última, hay cuatro estadíos:
A: Serología positiva con ECG normal.
B1: ECG anormal o cardiopatía estructural por eco. Sin insuficiencia cardíaca.
B2: Disfunción ventricular sin IC.
C: Síntomas de IC.
D: IC refractaria al tratamiento óptimo.

IMÁGENES

Electrocardiograma: Suele ser el primer indicador de patología estructural cardíaca. Debe ser realizado de rutina. Un trazado normal aleja la posibilidad de cardiopatía (aunque no la descarta).

Ecocardiograma:
Morfología y función del VI y del VD. Búsqueda de aneurismas apicales (prevalencia de alrededor del 8.5% en estadios precoces hasta el 55% en casos avanzados).

Alteraciones motilidad regional: particularmente en ápex, caras inferior e inferolateral.

Patología valvular: suelen ser de etiología secundaria.

Ecocardiograma 3D: Valoración más precisa de volúmenes y función (solo en buenas ventanas ultrasónicas).

Strain bidimensional: Si bien no existe mucha evidencia al respecto, podría servir para la detección de anormalidades incipientes de la función miocárdica.

Resonancia:

Valoración de estructura, función y motilidad regional (SSFP), particularmente en casos de ventanas ultrasónicas de mala calidad.

Búsqueda de edema miocárdico con las secuencias T2.

Fibrosis mediante realce tardío (particularmente en ápex y región inferolateral basal), con patrones variables: subendocárdico, transmural, intramiocárdico y subepicárdico (hasta en el 8% de los pacientes con serología positiva y ECG normal).

Identificación de trombos en el interior de aneurismas.

Tomografía computada:

Exclusión de patología coronaria asociada en pacientes de riesgo bajo-intermedio.

Información anatómica tridimensional para poder ser utilizada en procedimientos de ablación.

Valoración de la estructura y función miocárdica cuando es posible el ecocardiograma o la resonancia.

Medicina nuclear:

Evaluación de la función cardíaca, perfusión e isquemia.

A través de la I-metaiodobencilguanidina, estudiar la inervación simpática cardíaca (asociada a la aparición de TV).